Hoy un amigo me dijo.- Venga ya Esther me vas a decir que la gente es buena, que no hay gente mala....pero aún sigues pensando así.
Simplemente sonreí, miré el reloj, y dije cual Alicia en el mundo del Nuca Jamás de Peter Pan....Uuuyyy se me hace tarde. Le hubiera dicho, dañándole de paso, que no soy yo la que he entregado mi vida a desconocidos, la que pone la felicidad en manos de terceros. Que no soy yo la que busca en los demás lo que no es capaz de fabricar.

¿Por qué te gusta tanto la escena del elefante mamá?
Porque me hubiera gustado gozar de ella eternamente, gozar de la tranquilidad eternamente, hasta el día de mi muerte. Pero no te engañes hija, lo que yo aprendí pronto, es lo que todos aprenderan con el paso del tiempo, cuando dejen de darse golpes contra paredes inexistentes, cuando dejen de perder la vida cambiando a la gente, cuando dejen de pensar, cómo piensa mi amigo, que los demás deben hacerle feliz, deben formar su felicidad, yo lo aprendí pronto, y él también, sólo que yo lo asumí como aprendizaje, y él no, por ello no entiende mi mundo de...la gente es buena....y lo creo firmemente, la gente, la que yo conozco, la que me rodea, es buena, y la confianza, la confianza es muy necesaria en nuestro paso por la tierra.
No es complicado, es simple vivir es demasiado simple.
Es bonita la escena de los elefantes, es bonito disfrutar de bellos momentos. Y punto.
La confianza es bonita y necesaria, un bebé debe sentir confianza, debe saber que siempre existen adultos que le quieren, para cuando sea adulto dedicarse sólo al mayor de los placeres; Ser Feliz y Amar.
Astuto mamá.
Confianza hija, sólo eso confianza.
Hasta mañana.
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